El recorrido en la construcción de la institución Uno a Uno y la práctica entre varios me evoca, siguiendo a Rouillon, la relación particular que los sujetos autistas sostienen con el espacio, la mirada, el cuerpo y el movimiento. Construir una institución supone entonces inventar un cuerpo ampliado, una arquitectura capaz de alojar las invenciones del sujeto, distender la amenaza del mundo y posibilitar un modo singular de habitar.
En Uno a Uno hemos sido testigos de esta arquitectura que se transforma en espacio que hace cuerpo. Como afirma Pallasmaa, “el tacto es la modalidad sensorial que integra nuestra experiencia del mundo con la de nosotros mismos” (Los ojos de la piel, 1996, p.2). Por su parte, Rouillon (2000) recuerda que antes de levantar muros es necesario escuchar aquello que, en el autismo, vuelve el espacio imposible: la amenaza, el exceso, la mirada invasiva, la ausencia de profundidad o el desplazamiento sin destino. El espacio no es un contenedor, es una prueba y, simultáneamente, un refugio posible.
A partir de esta resonancia entre Rouillon y Pallasmaa, es posible pensar la institución como un cuerpo ampliado, una forma material que aloja un modo singular de existir cuando el lenguaje no establece amarras suficientes. Uno a Uno se instituye, así como una apuesta que redefine la intervención de lo singular entre varios. Nos encontramos aún en el balbuceo inicial de una construcción clínica fundamental, donde se trata de ofrecer un espacio que pueda ser habitado por aquellos sujetos que no reconocen umbrales ni detenciones.
Podemos entonces pensar la institución como piel o borde. Pallasmaa (1996) afirma que todos los sentidos son extensiones del tacto; en el autismo, esta hiper-táctilidad requiere que la institución funcione como una piel que envuelve sin invadir. Rouillon (2000) enfatiza la creación de espacios pequeños, zonas de retirada sin aislamiento, materiales investibles y bordes no intrusivos. El objetivo es permitir que cada sujeto encuentre un modo propio de situarse y protegerse.
“Mirar es tocar”, dice Pallasmaa (1996). En el autismo, la mirada del Otro es vivida como intrusión. Más que vigilancia, se requiere una atención que escucha los movimientos de cada sujeto, la relación con los objetos, los trayectos, los ritmos y las formas de la presencia. El movimiento iterativo o la fijación en un punto son modos de regular la angustia; la institución, entonces, lee e introduce ritmos, trayectos diferenciados y cortes temporales. No se trata de normalizar, sino de ofrecer bordes que permitan una invención subjetiva.
Construimos así una institución subjetiva, que reconoce que el espacio puede dar cuerpo cuando el cuerpo está demasiado expuesto. Una institución que distingue temporalidades, regula presencias, fomenta objetos propios y habilita el lazo sin imponerlo. No buscamos adaptar al sujeto al mundo, sino crear condiciones para que encuentre un modo propio de habitarlo.
En este trabajo cotidiano, Uno a Uno instituye una lógica de funcionamiento basada en intervenciones con los sujetos autistas, conversaciones teórico-clínicas, escucha a los padres y espacios de divulgación y transmisión de la apuesta que nos orienta.
Uno a Uno se proyecta como una institución que sigue afinando su cuerpo, un cuerpo institucional cada vez más sensible a las singularidades, más riguroso en su lectura clínica y más dispuesto a reinventar sus dispositivos. Vamos hacia la consolidación de un espacio que no solo recibe, sino que se deja transformar por los sujetos que lo habitan. Buscamos profundizar la formación del equipo de intervinientes, ampliar las posibilidades de investigación, fortalecer el lazo con las familias y sostener una práctica que produzca efectos subjetivos y comunitarios. Nuestro horizonte es seguir construyendo un lugar donde cada sujeto pueda, a su modo, inventar un borde, un ritmo y un camino posible en el mundo.
Bibliografía
Lacan, J. (1964). Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Seminario XI.
Laurent, E. (2012). La batalla del autismo. Grama.
Maleval, J.-C. (2009). El autista y su voz. Gredos.
Pallasmaa, J. (1996). Los ojos de la piel: La arquitectura y los sentidos.
Rouillon, J.-P. (2000). Indicaciones para los arquitectos de Nonette. Documento institucional del Centre Thérapeutique et de Recherche de Nonette.
Tosquelles, F. (1971). Escritos sobre la psicoterapia institucional.



